El invierno y los Resfriados


En teoría es muy simple, para mantener alejados la gripe y los resfriados necesitamos un sistema inmune fuerte. La verdad es que hay algo sencillo que nos cuesta trabajo entender, que el desencadenante de los resfriados no es el frío del invierno, que lo que sucede es que en esta época del año convergen una serie de factores que facilitan el que los agentes patógenos causantes de la gripe y los resfriados lo tengan más fácil.
Sucede que de repente nos encontramos con la nariz tapada, dolor de garganta, tos, goteo nasal, congestión de vías respiratorias altas, dolor de cabeza, dolor muscular generalizado por todo el cuerpo…y nos decimos vaya “Ya es invierno”
Para mantener  alejados la gripe y los resfriados necesitamos solamente una cosa, que nuestro sistema inmune funcione a la perfección, es decir “un sistema inmune fuerte”.
El desencadenante de los resfriados no es exactamente el frío del invierno como a menudo escuchamos decir “me he resfriado y ahora comenzare con la gripe”, pero sin embargo el frio algo tiene que ver ya que es en esta época del año cuando los agentes patógenos causantes de la gripe y los resfriados lo tienen más fácil. Son múltiples virus los causantes de los “típicos” síntomas de la gripe, en verdad se conocen científicamente alrededor de 200 tipos diferentes. Entre ellos nos suena familiar el Rhino, Corona, Coxsackie o Adenovirus, todos producen síntomas muy similares, con un promedio de dos a cuatro episodios de resfriados por persona al año. Esta es la causa más común de ausencias en el trabajo y la escuela. La gripe, generalmente asociada al virus de la influenza, afecta especialmente a bebés, niños pequeños y personas mayores, siendo mucho más peligrosa que un resfriado común.
¿Per por qué nos resfriamos tanto en invierno?
Por sentido común nosotros tenemos que hacer algo que favorece la proliferación de estos agentes patógenos. Modificamos las condiciones que nos rodean favoreciendo la capacidad de los agentes infecciosos para iniciar una infección. Y es cierto, ya que debido a las condiciones atmosféricas hacemos cosas que facilitan y optiman la actividad de estos agentes patógenos, como:
-Creamos espacios calientes y raramente ventilados
-La calefacción reseca las membranas nasales
-Enfriamiento de áreas  del cuerpo que están expuestas, como las orejas, la nariz, los dedos de las manos y los  pies.
-Por el hacinamiento en el transporte público la transmisión se hace más fácil.
-Por general se come menos fruta y ensaladas.
Como podemos fortalecer nuestro sistema inmune para que nos defienda mejor. Nuestro sistema inmunológico es una interacción compleja de procesos que ayudan al organismo a eliminar y neutralizar sustancias peligrosas, agentes patógenos, como bacterias, virus y hongos, así como células enfermas.
Nuestro sistema inmune innato (no específico) nos defiende de los peligros externos a través de barreras, como la piel y las membranas, y con  agentes de la sangre, que  destruyen las células malas o inhiben reacciones inflamatorias. El sistema inmune específico, que se adquiere a lo largo de la vida a través de contactos con determinados agentes que dejan memoria, esto hace que se formen unos anticuerpos determinados después de un primer contacto de las células defensivas con un  patógeno, estos anticuerpos reaccionan de forma rápida y eficiente durante años contra el bacilo contactado. Pero en el caso de del virus de la gripe no nos ayuda porque hay muchos  tipos de virus y además estos son mutables, es decir que cambian su capa externa, aunque sea muy poquito logrando camuflar y engañar a nuestro sistema inmunológico, a nuestras células guardianas llamadas linfocitos T “células policía”  
Recomendaciones
Vitaminas especiales:
Vitamina D, la vitamina D es el “detonador” para el sistema inmunológico. Sólo si está presente en cantidades suficientes, las células “asesinas” del sistema inmunológico se activan y luchan contra los patógenos invasores.
La vitamina A, en verduras de color naranja - rojizo - amarillo
Vitamina C, en los cítricos, frutas en general, verduras frescas
Complejo B, en cereales integrales, verduras y frutos secos
Además, podemos acudir a los complejos vitamínicos, o vitaminas individualizadas, de gran efecto en el sistema inmune y en nuestra salud.
Plantas especiales:
Uña de gato, estimula la capacidad de los glóbulos blancos para destruir mocroorganismos
Shiitake, estimula la producción de leucocitos (células blancas)
Equinacea, antibiótico natural, aumenta la producción de glóbulos blancos, aumenta la producción de Interferon, proteína capaz de neutralizar los virus
Espirulina, mejora la respuesta inmunitaria

Dr. Antonio Martin