Lo primero es saber cuándo se considera que existe sobrepeso y cuando obesidad. Saber qué repercusiones tiene para la salud el tener más pesos de lo debido, o peso ideal.
En general existe un principio que es fundamenta entender porque en de 99% de los casos nuestro peso esta gobernado por el mismo. Esto es, cuando la cantidad de alimento ingerido es igual al quemado por el cuerpo para llevar a cabo las múltiples funciones orgánicas y basales incluyendo el funcionamiento del corazón, y el resto de los órganos al ejercicio que hacemos desde los desplazamientos regulares a ejercicio más específico y complejos nuestro peso se mantiene sin cambios. Pero si la cantidad de comida ingerida es superior a la quemada/gastada entonces acumulamos calorías en el tejido graso. Y si por el contrario la cantidad de comida ingerida es inferior a la quemada perdemos peso, adelgazamos.
El índice de masa corporal o IMC es un parámetro orientativo que nos ayuda a reconocer los límites del peso saludable. El IMC se calcula de forma muy fácil de la siguiente forma: nuestro peso en kilogramos dividido por la altura en metros al cuadrado (peso en kg/altura2 (m2)).
Por ejemplo una mujer que mide 1,68 y pesa 72 kg. Le corresponde un IMC de 72 kg/1,68 m2 con lo que le correspondería un IMC de 25,5. Valores de IMC entre 25-30 indican un sobrepeso, y por encima de 30 se relacionan con obesidad. Un IMC entre 18-25 seria lo normal y recomendado como indicativo de que nuestro peso esta perfecto. Un IMC por el contrario por debajo de 18 indicaría que la persona tiene un peso por debajo del peso recomendado o que sufre un estado de malnutrición.
¿Pero porque engordamos? Tener un idea lo más preciso posible de porque engordamos se ha convertido hoy como una de las preguntas más importantes hoy en día ya que en las sociedades industrializadas con alto poder adquisitivo estamos sufriendo una gran epidemia de obesidad con efectos terribles sobre la salud. En la mayoría de los casos podemos decir que las principales razones de este aumento de peso son debido a comportamientos alimentarios excesivos e inadecuados en la ingesta total de calorías que ingerimos diariamente. La falta ejercicio físico. Posibles alteraciones metabólicas. Consumo de medicamentos. Variaciones hormonales.
Hoy por razones de estética se ha producido un movimiento alrededor de adelgazar convirtiéndolo para algunas personas en moda. Pero la realidad es que preocuparse por el peso y mantener un peso ideal es una gran ayuda para mantener la salud. Así existen un largo número de enfermedades asociadas al exceso de peso, como: Hiperlipemias (aumento de colesterol caracterizado por un aumento en las concentraciones plasmáticas de colesterol y triglicéridos). Diabetes. Hipertensión. Enfermedades asociadas al prolongado deterioro de estructuras para soportar un excesivo peso y la parición de varices, artrosis de cadera y rodillas, etc.)
Es muy importante controlar el peso para conseguir un estado físico más saludable. De hecho el sobrepeso y la obesidad son el quinto factor de riesgo más importante como causa de defunción en el mundo. Cada año fallecen por lo menos 2,8 millones de personas adultas como consecuencia del sobrepeso o la obesidad. Además, el 44% de los casos de diabetes, el 23% de los casos de cardiopatías isquémicas y entre el 7% y el 41% de la casos de algunos cánceres son atribuibles al sobrepeso y la obesidad. Un mayor riesgo para sufrir accidente cerebrovasculares y según recientes estudios para sufrir demencia.
Además mas estudios han mostrado nueva información mostrando como la obesidad se encuentra asociada a la depresión, existiendo entre ambas una relación circular, en las que las dos se influyen mutuamente. Quiere esto decir, que muchos depresivos acaban convirtiéndose en obesos y muchos obesos acaban desarrollando trastornos depresivos. Las mujeres tienen un mayor riesgo de verse atrapadas en este ciclo de obesidad depresión que los hombres. Hay estudios que han demostrado, como la obesidad se asociaba a una probabilidad de hasta el 37% de padecer depresión. En idéntica medida se ha comprobado la relación existente entre un alto índice de masa corporal y la mayor frecuencia de pensamientos suicidas. Desde 1980, la obesidad se ha más que doblado en todo el mundo y su control se ha convertido en una prioridad para mejorar la salud y prevenir múltiples de los problemas que están afectando al ser humano.