La Artritis Reumatoidea - Ayudas alternativas

La Artritis Reumatoidea

El término artritis se utiliza para referirse a una gran variedad de condiciones que se caracterizan por dolor, pérdida de movilidad e inflamación de las articulaciones. Las causas pueden ser múltiples incluyendo, defectos genéticos, ciertas enfermedades, infecciones y desórdenes inmunológicos. Este tipo de artritis inflamatoria afecta por lo general a personas mayores de 40 años, aunque puede aparecer a cualquier edad. La incidencia es pequeña, aproximadamente de unos treinta casos por cada cien mil personas, afectando a una proporción mayor a las mujeres. En algunos grupos de indios norteamericanos la incidencia es mucho mayor y entre algunas personas negras de la región del Caribe la incidencia es menor. Entre los síntomas más destacables de la artritis reumatoidea están el dolor y la inflamación en las articulaciones de las manos, brazos, o piernas. Una característica de la artritis reumatoidea es que por lo general se presenta en forma simétrica, es decir las mismas articulaciones en ambos lados del cuerpo son afectadas. Además puede ir acompañada de insomnio, sensación generalizada de cansancio, fiebre no muy elevada, palidez, anemia, rigidez matutina, nódulos redondos e indoloros bajo la piel cuando la enfermedad va avanzando y pérdida del apetito, entre otros síntomas. Interesantemente, el dolor en las articulaciones generalmente comienza más tarde.
Además de afectar las articulaciones, la artritis reumatoidea, puede causar daños a otras partes del cuerpo como el corazón, los músculos, los pulmones, los ojos y los nervios. Lo normal es que se desarrolle gradualmente afectando cada vez a un mayor número de articulaciones. En la mayor parte de los casos comienza a manifestarse en las pequeñas articulaciones de los dedos de las manos o los pies, las muñecas, las manos, los codos y los tobillos. En algunas personas la artritis reumatoidea sólo presenta unos síntomas leves que duran poco tiempo, pero en otros sigue un curso progresivo y dura toda la vida, afectando el funcionamiento de las articulaciones afectadas.

¿Pero cuál es la causa de esta enfermedad? En un número importante de sacos es una enfermedad autoinmune, es decir es una condición en la que nuestro sistema inmunológico, que es el encargado de defendernos atacando los virus y bacterias que nos invaden, comienza a atacar y destruir partes de nuestro propio cuerpo. ¿Pero porque? Se piensa que algún o algunos factores genéticos pueden predisponer a que esto suceda. Sin embargo, no hay estudios científicos que muestren que los factores genéticos sean los únicos involucrados. Por lo que se piensa que tiene que existir factores externos que disparan la iniciación de esta patología como algún tipo de virus o bacteria. ¿Se puede hacer un diagnostico y salir de la duda si es un proceso artrítico o no? Existen un largo número de procesos con síntomas similares que pueden dificultar el diagnostico, pero existe una prueba utilizada para detectar un tipo de anticuerpo conocido como factor reumatoide, presente en alrededor del 70 por ciento de las personas que padecen de artritis reumatoidea. Otra prueba que se ha desarrollado recientemente es la que detecta la presencia de un tipo de anticuerpos conocidos como ACP. Entre los medicamentos utilizados se encuentran los antirreumáticos modificadores de la enfermedad que generalmente trabajan reduciendo o suprimiendo las respuestas del sistema inmunológico. Medicamentos que tienen una serie de efectos secundarios que pueden ser muy severos e incluso, fatales, incluyendo toxicidad al hígado y a la médula ósea, inflamación de los pulmones y un aumento en la susceptibilidad a sufrir infecciones. ¿Existe algún tratamiento o medidas naturales eficaces contra la artritis sin necesidad de recurrir a tratamiento farmacológico? Aunque la mayoría de las hipótesis defienden que la artritis reumatoidea por lo general no tiene cura, es posible por medio del uso de ciertos nutrientes, suplementos y plantas medicinales bloquear o retardar el progreso de la enfermedad y aliviar la inflamación y el dolor característico de esta enfermedad. Entre estas medidas tenemos:

1. Ácidos grasos esenciales omega-3. Los ácidos grasos omega-3 son muy beneficiosos para las personas que padecen de artritis reumatoidea. Suplemento de este compuesto e incremento el consumo de pescado de aguas frías como el salmón, las sardinas y la macarela.

2. Curcumin. Este es el pigmento amarillo que le da color al curry. Se obtiene de la raíz de una planta llamada cúrcuma (Cúrcuma longa) que también se conoce como azafrán de la India Algunos estudios con humanos han demostrado efectos benéficos que pueden compararse con los de medicamentos.

3. Bromelina o bromelaina. Se cree que su acción se debe a la inhibición de compuestos inflamatorios y activación de compuestos que descomponen la fibrina, una proteína que promueve la respuesta inflamatoria. La piña es rica en estas enzimas.

4. El Jengibre. El jengibre inhibe la formación de compuestos inflamatorios además de poseer propiedades antiinflamatorias directas.

5. Ácido pantoténico (vitamina B5). Parece que ientras más altos son los niveles de este nutriente, menor es la severidad de la artritis reumatoidea.

6. Verduras como el ajo y la cebolla. Parce que la ingesta generosa de estos alimentos ricos en compuestos a base de azufre ayudan en el proceso de reparación de los huesos, cartílagos y el tejido conectivo. Otros alimentos recomendados incluye el huevo, los espárragos, brócoli, repollo, judías o alubias secas, germen de trigo, en las proteínas, como parte de los aminoácidos Cisteína, Cistina.

Dr. Antonio Martin

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Vitamina D, un elemento magico para la salud

Una grave deficiencia de vitamina D no es un hallazgo que nos encontremos con frecuencia en los países más desarrollados. Sin embargo, la prevalencia de UNA INSUFICIENCIA de vitamina D en nuestra población es relativamente alta, lo cual supone un factor de riesgo muy importante para la salud ya que contribuye al descenso de la masa ósea. La vitamina D es esencial para la absorción del calcio y el mantenimiento de la densidad ósea y la buena salud de los huesos; insuficiente ingesta de esta vitamina está envuelta en los procesos de osteoporosis. Fenómeno que se acentúa en las poblaciones con mayor riesgo incluyendo, la edad, la posmenopausia, procesos inflamatorios, ciertos tratamientos médicos y otros. Así tenemos un largo numero de estudios científicos de reciente publicación en los que se ha evaluado y demostrado que aquellas personas que sufren alguna de las enfermedad previamente mencionadas como procesos inflamatorios intestinales, pacientes en tratamiento con corticoides, pacientes asmáticos, y mujeres posmenopáusicas, padecen de una alta prevalencia de vitamina D insuficiencia, con niveles sanguíneos muy por debajo de los niveles aceptados como normales. Interesantemente cada día aparecen más estudios mostrando como la carencia/deficiencia de vitamina D podría estar asociada con el desarrollo y la severidad con la que se presentan ciertas enfermedades pulmonares autoinmunes, además de otras patologías también autoinmunes como el lupus y la diabetes.

La fuente principal de vitamina D en los humanos es la exposición solar, siendo menos importante su aporte por la dieta. Sin embargo, a pesar de que el sol es un buen medio de sintetizar la vitamina D, nuestro astro rey puede actuar como un arma de doble filo por los daños que la exposición exagerada al sol puede generar en nuestra piel. Además la síntesis cutánea de dicha vitamina está influida por diferentes factores (sin mencionar las cremas protectoras para bloquear los efectos dañinos del sol), incluyendo la cantidad de sol recibida, la salud de la piel, la eficiencia de los procesos bioquímicos para sintetizar la molécula que será la pre-vitamina D. La osteoporosis, definida como una baja masa ósea y alteraciones de la microarquitectura del hueso que predisponen a las fracturas, es una enfermedad que asume características de pandemia y cuya prevalencia crecerá notoriamente en las próximas décadas en todo el mundo, pero sobre todo en Asia y América Latina. Si bien el desarrollo y el mantenimiento de una masa ósea normal dependen en un porcentaje importante de factores genéticos, los factores ambientales (como el ejercicio y la nutrición) son de gran importancia, y pueden modificarse favorablemente a nivel poblacional con apropiadas medidas educativas y culturales. La evidencia cientifica de la que disponemos hoy sobre la vitamina D, crucial para la correcta disponibilidad del calcio, indica que esta vitamina es esencial para el desarrollo y mantenimiento de un esqueleto sano. El aporte de una ingesta rica en calcio y con las recomendaciones apropiadas de vitamina D diariamente es crítico en la formación de los huesos y la prevención de osteopenia en niños y jóvenes; y en la prevención y el tratamiento de la osteoporosis en adultos y viejos es indiscutible.

La vitamina D continua siendo noticia debido a que nuevas investigaciones pone de manifiesto como esta vitamina es también importante para la buena salud cerebral. Una influencia de la vitamina D sobre la salud cerebral, protegiendo a nuestro principal órgano del desgaste que se produce con la edad. Los descubrimientos de la existencia de una relación importante entre la vitamina D y la actividad cerebral son muy relevantes en la búsqueda de medidas que nos ayuden a prevenir el deterioro cerebral que se produce con el envejecimiento. Pero además, parece existir evidencia solida manifestando que la vitamina D es importante para la activación del sistema inmune cerebral, aparte de aumentaría los niveles de antioxidantes. Factores que juegan un papel directo en la desintoxificacion cerebral y la eliminación de moléculas, cuya acumulación es calve en el desarrollo procesos patológicos cerebrales, como la enfermedad de Alzheimer.

Una buena dieta rica en vitamina D debe contener alimentos lácteos leche, sobre todo más que este fortificada con vitamina D, sustitutos de la leche como la leche de soja pero fortificada en calcio y vitamina D, quesos, margarina vegetal no hidrogenada, aceite de hígado de pescado, ácidos grasos omega 3 y huevos (si no están contraindicados), sobre todo por su yema.

Suplemento de vitamina D, 400 IU/día está recomendado.

Dr. Antonio Martin

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Suplementos Alimentarios

Suplementos Alimentarios
Las vitaminas y minerales son aquellos elementos esenciales (que nuestro cuerpo no produce) para billones y billones de procesos bioquímicos y moleculares donde se alojan los proceso fisiológicos y metabólicos mas sofisticados de nuestro cuerpo dando lugar a un estado optimo de salud y bienestar.
Estos ingredientes los tenemos que obtener de fuentes externas, a través de una alimentación equilibrada, y por eso se consideran una parte esencial en nuestras dietas. Su ingesta deficiente o baja da lugar a múltiples deficiencias asociadas con diferentes enfermedades como la conocida por el nombre de escorbuto (deficiencia de vitamina C). El gran vacío de conocimiento acerca de los beneficios derivados de una ingesta adecuada para prevenir deficiencias, y una ingesta de estos nutrientes en concentraciones óptimas para mejorar la salud y prevenir enfermedades, continua siendo un gran debate.

La ingesta de estos micronutrientes (vitaminas, minerales, carotinoides combinados, bioflavonoides y otros fotoquímicas y antioxidantes) en cantidades generosas proporcionan al organismo un arsenal completo de componentes para la realización de los procesos bioquímicos y la protección contra el bombardeo diario de los radicales libres. Pero lo que aun es más importante, la ingesta generosa de esto nutrientes, es esencial para que nuestro cuerpo pueda llevar acabo de forma perfecta la reparación y remodelación de los diferentes componentes de nuestro cuerpo que periódicamente tienen que ser restaurados.

La determinación de los valores diarios mínimos recomendados para las vitaminas y minerales está científicamente bien documentado para un largo numero de micronutrientes, lo cual ha supuesto un gran avance científico en el campo de la nutrición para poder prevenir la aparición de enfermedades causadas por deficiencias de estos nutrientes. Estos valores asociados con la ingesta mínima para cubrir las necesidad básicas, están lejos de sugerir cuales debería de ser las cantidades optimas de dichos nutrientes que deberíamos ingerir diariamente para mejorar la salud y nuestro bienestar. Los nuevos suplementos están formulados para algo más que prevenir las enfermedades causadas por deficiencias. En base a los múltiples descubrimientos científicos realizados con un importante número de nutrientes ESSENTIALS se han ido generando múltiples estudios con descubrimientos científicos publicados en las principales revistas medico/científicas, en donde se ha puesto de manifiesto sus importantes beneficios para la salud y control de procesos patológicos.

Nosotros tratamos de estudiar y revisar toda la documentación científica disponible para asegurarnos que los micronutrientes presentes en las fórmulas de los diferentes suplementos que recomendamos estén bien balanceados para actuar en armonía. Afortunadamente hoy la tecnología ha permitido la elaboración y preparación de los nutrientes en la más alta calidad y biodisponibilidad para ser absorbidos y posteriormente incorporados por los tejidos para ser usados a nivel celular.

Los suplementos de vitaminas y minerales no debían ser considerados sustitutos de una alimentación nutritiva y equilibrada, rica en frutas, vegetales y granos. Deben de ser suplementos que optimizan nuestra alimentación y mejoran nuestra salud y bienestar.

Dr. Antonio Martin
anmartin@vitazahar.com
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