Recomendaciones naturales para Tratamiento de Alzheimer
La demencia es un síndrome debido a una enfermedad del cerebro, generalmente de naturaleza crónica o progresiva, en el que hay déficits de múltiples funciones corticales superiores, entre ellas la memoria, el pensamiento, la comprensión, el cálculo, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje y el juicio. Síndrome clínico, caracterizado por la alteración progresiva e irreversible de las funciones cognitivas, modificaciones neurohistológicas determinadas, que comprenden la degeneración neurofibrilar, la degeneración granulovacuolar y las placas seniles. La prevalencia del proceso en poblaciones de edad superior a los 65 años, varía, según los estudios, entre el 1 y el 5,8%.
¿Se pueden hacer cosas para prevenir esta enfermedad y/o en el caso de que aparezca detenerla o enlentecer su deterioro? Desde el punto de vista natural y hábitos personales y alimentarios se pueden hacer bastante para mantener las funciones cerebrales en estado óptimo durante la vejez.
REGIMEN PARA CONSERVAR LA MEMORIA
Este régimen consta de diez (10) componentes basados en evidencias.
1) Varias clases de antioxidantes, especialmente vitaminas E y C.
2) Incrementar el consumo de omega-3 ácidos grasos y disminuir omega-6, y establecer una proporción entre omega-3 PUFA y omega-6 PUFA de (1:4), es decir que la recomendación no sería omega-3 solo, sino una mezcla adecuada de omega-3/6/9.
3) Selección de comidas: comer más carbohidratos complejos y reducir carbohidratos simples (refinados) y dulces en general.
4) Reducir la ingesta de todo tipo de bollería por dos importantes razones, llevan por lo general harina refinadas, azucares “alimento desnudo”, grasas hidrogenadas y/o mantequilla; estos dos últimos elementos causantes de aumentar el colesterol LDL.
5) Consumir comidas integrales como frutas, legumbres y hortalizas de hojas verdes, beber té verde y hacer uso de la canela en polvo.
6) Es aconsejable seleccionar comidas que reduzcan el colesterol LDL (conocido como el “malo”).
7) Folates/ácido fólico y vitaminas del complejo B.
8) Vitamina B-12 sublingual.
9) Mantener el peso lo mas próximo al peso ideal que por su edad y altura debería tener.
10) Hacer ejercicios diarios para mantener lo mejor posible la masa muscular; muy importante para la salud a todas las edades.
Estas metas se pueden conseguir a través de comidas sin procesar (productos integrales), frutas y hortalizas cada día, incluyendo una o dos porciones diarias de hortalizas de hojas verdes que son las mejores fuentes nutricionales de ésta dieta: folates (vitamina B 9), carotenoides, y una amplia gama de antioxidantes. Es aconsejable tomar pescado al menos tres veces por semana y ésta dieta también recomienda alimentos como bayas, zumos, semillas y nueces para el control de calorías. Pero hoy existen vitaminas y suplementos exquisitamente bien preparados, totalmente naturales, sin aditivos ni conservantes, donde poder conseguir de forma rápida y en concentraciones optimas los nutrientes recomendados. Vitamina D, es una de las vitaminas que debemos tomar todos los días, aunque su recomendación era para las personas con problemas de huesos, hoy sabemos que su función(es) son amplias y necesarias para una buena salud. Es muy importante y saludable conseguir una buena hidratación a través agua y/o jugos naturales de frutas.
Dr. Antonio Martin
anmartin@vitazahar.com
Enfermedad de Alzheimer - nuevas interpretaciones sobre su origen
En la actualidad no existe tratamiento capaz de curar la enfermedad de Alzheimer, pero sí tratamientos que intentan reducir el grado de progresión de la enfermedad y sus síntomas. Es decir son tratamientos paliativos para aliviar los síntomas y en el mejor de los casos reducir la velocidad de deterioro cognitivo.
La enfermedad de Alzheimer, también denominada como demencia senil de tipo Alzheimer o simplemente alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa, que se manifiesta como deterioro cognitivo, trastornos conductuales, y pérdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales. Síntomas que van a ir asociados con el grado de daño de las células del cerebro llamadas neuronas y la consecuente atrofia de zonas del cerebro. Alzheimer es la forma más común de demencia, es incurable y terminal, que aparece con mayor frecuencia en personas mayores de 65 años de edad. Los síntomas iníciales de esta enfermedad son en general confusos por ser asociados con actitudes relacionadas con la vejez. A medida que progresa la enfermedad, aparecen confusión mental, irritabilidad y agresión, cambios del humor, trastornos del lenguaje, pérdida de la memoria de largo plazo y aislamiento. La causa de la enfermedad de Alzheimer permanece desconocida. El larguísimo numero de estudios científicos realizados en las mejores universidades del mundo que esta enfermedad está asociada con la aparición de placas seniles y ovillos neurofibrilares. Una de las hipótesis más estudiadas en la etiología de esta enfermedad la acumulación anómalo de las proteínas beta-amiloide (también llamada amiloide Aβ) y tau en el cerebro. Se cree que esta molécula es la gran responsable en la cascada de eventos que se desencadena la enfermedad y por tanto la mayor parte de la investigación realizada hasta ahora se ha centrado en las placas de proteína betamiloide. Pero qué pasaría si realmente esta proteína aunque importantísima en la evolución de la enfermedad no fuera el elemento crítico de su etiología. Por ello, nuevas investigaciones proponen un nuevo enfoque en la investigación el estudio de los cambios neurológicos asociados al envejecimiento. Con el envejecimiento se producen cambios celulares muy importantes en todo el cuerpo, incluyendo el cerebro, que van asociados a una reducción en la agilidad mental y la capacidad de respuesta del cerebro y que determinarían un declive lento de las funciones cognitivas. Y aquí puedes estar escondido uno de los secretos de la etiología de esta enfermedad. Es decir, estos cambios son los que van a determinar el que un paciente nunca desarrolle la enfermedad, comience temprano con los síntomas, o de que las alteraciones cerebrales como la formación de placas de amilode y/o deterioro en la síntesis del neurotransmisor acetilcolina aparezca muy tarde en la vida, así como los síntomas de demencia.
En la mayoría de los casos de demencia de tipo Alzheimer se desconoce su etiología. El porcentaje de casos donde la genética está presente en su etiología es pequeño y suele aparecer en edades precoces. Podríamos resumir diciendo que el declive natural a nivel de la función celular; las alteraciones vasculares; los procesos inflamatorios que aunque pequeños se perpetuán de forma crónica; desórdenes metabólicos, particularmente con la hiperglicemia; y los cambios celulares irreversibles que alteran la fisiología de las neuronas parece ser determinantes de la etiología de la demencia. Estos factores son de vital importancia en la aparición y desarrollo de la enfermedad neurodegenerativa; demencia de tipo vascular, de tipo Alzheimer, y otras demencias.
En la próxima página describiremos ciertas recomendaciones para mejorar el funcionamiento cerebral, ayudar a prevenir la aparición de demencia, ayudar a mejorar los síntomas de Alzheimer y otras demencias.
Dr. Antonio Martin